El seguro de mascotas no paga el veterinario
Tu perro o tu gato se puso malo, te dieron una factura de cientos de euros y confiabas en que el seguro de mascotas lo cubriría. Lo envías y te contestan que «no está incluido», que es una enfermedad previa o que superaste el límite. Lo primero que hay que mirar es qué parte de tu póliza cubre al veterinario, porque no todas lo hacen.
Solo pagas cuando ganamos. Si no ganamos, la gestión te sale gratis.
Estimado/a cliente:
Lamentamos comunicarle que, tras analizar su siniestro, este no se encuentra cubierto por las condiciones de su póliza, por lo que no procede indemnización alguna.
Atentamente,
Departamento de Siniestros
Cuánto puedes recuperar
Aquí hay una distinción que cambia todo. En muchas pólizas, las garantías básicas son la responsabilidad civil de la mascota por los daños que cause a terceros y la asistencia telefónica; los gastos de veterinario por accidente o enfermedad son una cobertura opcional que hay que haber contratado. Santalucía lo describe así en su web. Si no la contrataste, no se te debe pagar el veterinario, aunque sí otras cosas.
Si la tienes, lo que se reclama es el importe cubierto de la factura, hasta el límite anual o por proceso que figure en el condicionado, menos franquicia o copago.
Ejemplo inventado: operación de un perro por una obstrucción, factura de 1.200 €, límite de 1.000 € por proceso y franquicia de 100 €. Se reclama hasta 900 €; el resto lo asumes tú. Si la aseguradora paga solo 400 €, la diferencia de 500 € es lo que se discute.
Cuándo sí y cuándo no
Hay base cuando la intervención está dentro de la cobertura contratada, la causa no está entre las exclusiones destacadas y firmadas (artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro) y no hay motivo para dudar de que la enfermedad apareció después de contratar. También cuando la aseguradora aplica un límite que no figura en tus condiciones.
Es más difícil si es una enfermedad que ya tenía el animal al contratar, si estás dentro del periodo de carencia (el tiempo inicial en que aún no cubren), si es un tratamiento estético o preventivo que la póliza excluye, o si la factura es de un procedimiento que figura entre las exclusiones.
Una pista práctica: pide a tu veterinario un informe clínico que explique el diagnóstico, cuándo apareció y por qué fue necesario el tratamiento. Es lo que más pesa.
Aseguradoras de mascotas
Varias aseguradoras venden este seguro, cada una con sus límites y carencias. Entre las que lo publican en su web: Mapfre, AXA, Generali, Reale, Santalucía, Caser y Línea Directa. Mira la página de la tuya para saber por dónde reclamar.
Qué mirar en la letra pequeña
Tres cosas deciden casi todos los casos: el límite por proceso o por año, el periodo de carencia y la lista de exclusiones. Algunas pólizas excluyen razas concretas, tratamientos preventivos o enfermedades hereditarias. Busca esas palabras en tu condicionado. Si el rechazo se apoya en una exclusión que no te enseñaron o que no firmaste de forma específica, tienes un argumento sólido.
Qué necesitas para reclamar
Con dos fotos empezamos:
- La póliza o el certificado donde se vea si el veterinario está incluido, el límite y la franquicia.
- La factura del veterinario o la carta de rechazo, con el informe clínico si lo tienes.
Cuéntanos la fecha de contratación y cuándo apareció el problema: son los datos que deciden si es una carencia o una enfermedad previa.
Si prefieres reclamarlo tú
- Escribe al servicio de atención al cliente con la póliza, el informe del veterinario, la factura y lo que pides. Usa un medio con acuse o un modelo de carta. Tienen un mes, desde que lo presentas, para contestarte.
- Si te lo deniega, o tarda más de un mes en responder, reclama gratis al Servicio de Reclamaciones de la DGSFP.
- Para importes pequeños, el juzgado es la última vía: hasta 2.000 € no hace falta abogado ni procurador (juicio verbal), tras intentar un acuerdo.
La acción por un seguro de daños prescribe a los 2 años (artículo 23).
Preguntas frecuentes
¿Todos los seguros de mascotas pagan el veterinario?
No. Muchos incluyen solo responsabilidad civil y asistencia telefónica, y el veterinario se añade como opción. Mira tu certificado antes de reclamar.
¿Qué es una enfermedad preexistente?
La que el animal ya tenía, o los síntomas que ya se veían, cuando contrataste. Si la aseguradora lo alega, pide la prueba: la historia clínica de antes de la contratación.
¿Me pueden rechazar por la raza o la edad?
Solo si la póliza lo establece de forma clara y aceptada. Un límite genérico sin explicar se puede discutir.
¿Qué hago si la factura es de urgencia fuera de horario?
Guárdala igual, con la hora y el motivo. Algunas pólizas fijan topes para urgencias y otras no.
Mándanos 2 fotos y te lo reclamamos.
Solo pagas cuando ganamos. Si no ganamos, no pagas nada.